El descubrimiento del día fue el Konami Code en Facebook. Tropecé con esta curiosidad que me hizo recordar los viejos truquitos en los videojuegos de Nintendo, con los que una secuencia de comandos en el control te liberaba algún secreto. La secuencia que se volvió tradicional en los juegos de Konami puede ser utilizada en Facebook; después de presionar:
↑↑↓↓←→←→ B A start
(enter en lugar de start en la computadora) apreciaremos un bonito juego de destellos en la pantalla.
Creo que esto es ya noticia vieja, yo lo pongo aquí por quien no lo había visto antes y porque yo apenas me enteré hoy. También en otros sitios se utiliza este pequeño truco, como en jquery.com, donde aparece una especia de Guitar Hero bien pirata, Google Reader, entre otros. Acá la lista completa de las páginas: http://konamicodesites.com/. Claro, para acceder a la lista de sitios, tendrás que introducir el código Konami.
Como developer, admito que siempre fui fan de los huevos de pascua en el software, y confieso haber incrustado alguno en mis aplicaciones en más de alguna vez.
La noticia ya dio la vuelta al mundo una y otra vez, y a mí ya me tienen algo más que harto con todo esto. Lo que me resulta un tanto desagradable es la manera en la que la gente se toma la muerte de Michael Jackson, uno de los personajes que causaba ya cierto repudio a nivel mundial tras sus acusaciones de pederastía y otras tantas controversias, y que ahora con su muerte parece que han sido redimidas por completo. En realidad no me interesa, no lo conocí y no me importa si cocinaba niños o se acostaba con ellos. Estoy muy de acuerdo en que es una leyenda en la industria del entretenimiento, el padre de la música pop como la conocemos ahora; no me opongo a esta idea porque a mí me tocó aún parte de su apogeo cuando era yo un mocoso y recuerdo el impacto de su música, fui testigo. Pero ahora resulta que todas las personas son admiradoras de hueso colorado, todos fueron siempre fieles seguidores que lamentan su pérdida, algunos que incluso sé que negaban antes su afición por el rey del pop. He visto en el noticiero nacional cómo entrevistan a las personas que salen de las tiendas de música con las manos repletas de CD's y DVD's de Michael Jackson, expresando su dolor ante la gran pérdida. El propósito de todo este rollo lo sintetizo a continuación: por favor, no sean víctimas del mercado y la televisión. Si les gusta algo, adelante... es respetable, síganlo por convicción propia y no porque les venden la idea. Ahora falta que digan que murió por influenza AH1N1 o como víctima del chupacabras, y por eso lo vamos a beatificar. ¡Eso sería un hit!
Y para conmemorar el post (!?) les traigo una animación corta, una parodia animada de su clásico videojuego Moonwalker.
Les ADVIERTO que hay contenido explícito sexual/grotesco en esta animación. Si son menores de edad, muy persinados o le tienen un altarcito al Jackson, por favor absténganse de verla.
Sacada de Video Game Director's Cut, una vieja página de parodias de videojuegos. Si entran a esta página, cuidado con el software malicioso: cuando les pida instalar una Zango Toolbar píquenle en Cancelar y ya está.
Tengo de vuelta mis juegos de Atari y hoy decidí continuar con esta serie olvidada de mi blog: La realidad del Atari ahora con uno de los clásicos que me gustan más: Berzerk. En este jueguillo el personaje principal va huyendo de laberintos, perseguido por robots asesinos y su líder "El Malvado Otto", que ya representado en el juego no se ve tan malvado porque aparece como una carita feliz. Las paredes de los laberintos están electrificadas y hay 16 niveles tras los cuales va aumentando la velocidad de los robots, que de cualquier manera siguen siendo tan torpes como para morir de frente a las paredes del laberinto o disparándose entre sí. Muy entretenido, acá una comparación de imágenes de la portada y otra que viene en el instructivo. También me encontré un spot publicitario de aquella época.
Me encontré este otro jueguito que es todo un clásico de mi infancia. Commander Keen, un niño genio que construye una nave interestelar con artefactos que encontró en su casa y así viaja al planeta Marte, donde encuentra extraterrestres que planean destruir nuestro planeta. De esta manera se lanza al rescate con la ayuda de su pistola láser y su pogo saltarín (!?). Recomendado para morros y adultos nostálgicos de los videogames para tarjetas gráficas EGA de 16 colores.
Como ya saben, me estuve peleando con el Virtual PC para instalar el Power Chess, un juego de ajedrez distribuido por Sierra que tengo ya desde hace unos diez años o tal vez un poco más. El problema es ese, que al ser un programa viejo diseñado para Windows 95, no es posible ejecutarlo en Windows XP (mucho menos en Vista) y de ahí la necesidad de recurrir a una máquina virtual. ¿Y por qué andar sufriendo por echar a andar este juego tan viejo mientras puedo tener el Fritz, por ejemplo? Power Chess es un juego que siempre fue subestimado; las características del juego lo hicieron siempre ideal para aficionados o jugadores intermedios porque te ayudaba a mejorar tu juego de una manera más interactiva e interesante: tiene un personaje, el rey de Power Chess, con el que se juega un match de partidas a manera de competición: sin interrupciones, ayudas o correcciones permitidas, y con un límite de tiempo más rígido. Este personaje se adapta con el tiempo a tu nivel de juego y te va midiendo hasta que termina siendo un oponente con más o menos tus mismas capacidades, lo cual hace este match muy interesante. Después de cada partida aparece la reina, el personaje estelar del juego que hace las veces de entrenador y te ayudaba a revisar la partida sobre el tablero, explicándote con su propia voz los errores que habías cometido en el juego y cuáles eran tus mejores alternativas; siempre te enseñaba la apertura italiana y con piezas negras algunas variantes de la apertura escocesa, el contragambito Falkbeer, etc. Ya que si te sentías muy bravo o tenías ganas de sentirte miserable, podías jugarle una partida a la reina, que seguramente te aplastaría con su nivel de juego por encima de los 2400 puntos ELO (tal vez un nivel que ya ha sido rebasado por varios juegos más actuales, pero sigue siendo suficiente como para darle batalla a un Maestro Internacional). Lo recomendaría a pesar de ser tan viejo, pero encontrarlo ya es muy difícil y si lo consiguen, lo tendrán que instalar en máquina virtual o en un fósil de computadora, no hay de otra. Acá les dejo un video que me encontre en YouTube con la presentación de una partida.
Solo a manera de mofa por la situación actual, en estos días libres de quehaceres, me metí de nuevo a jugar al Gunbound y decidí crear un personaje muy peculiar y de moda al que llamé MexicanGripe:
Ahí la tarjeta de presentación, con sombrero charro, zarape y su banderita de México... y claro, no podía faltar su siempre bien ponderado cubrebocas, con lo cual mi nuevo avatar está causando sensación y una ola de terror en el juego.
Con este compa sí les armo la guerra biológica en el mundo virtual:
Cuando era pequeño me volví un fanático del original Prince of Persia, un juegazaso que pasó a la historia y que recuerdo tenía en dos disquetes de 5.25" de baja densidad (claro, para jugarlo en un monitor monocromático) ...huuu!!! ya me sentí viejo con este comentario. Pero bueno, la segunda parte nunca la jugué, porque para ese entonces era muy difícil contar con una computadora que contara con los requisitos del sistema: tal vez una placa de gráficos EGA o VGA si somos muy exigentes y una placa de sonido Sound Blaster. Resultaba todo una fascinación encontrar una computadora con dichas características. El caso es que hoy mientras navegaba por unos foros me encontré esta entrega del jueguito, que ahora resulta que se traba en mi Windows XP, demasiado para eso. Instalé el DosBox, un emulador de compus viejitas para correr juegos viejitos. Así que voy a darle un rato al jueguillo en ratitos libres que tenga, me sigue alucinando este juego de aventura.
Por cierto, hoy es noche buena. Mis mejores deseos, mercadotécnicos y no mercadotécnicos... jajaja.
Para todos aquellos que querían jugar al Guitar Hero pero no tienen dinero para comprarse el XBOX y todo el paquetito, el otro día me rolaron este jueguito, que es una adaptación al concepto de Guitar Hero en un jueguito de Flash en el que juegas con el teclado. Está entretenido, tengan cuidado de no volverse adictos.
Hay dos links: es el mismo juego, pero contienen canciones diferentes.
Mientras tanto yo sigo peleándome con el Half-Life. Ya casi ni he venido a escribir a mi blog, pero ya salí de vacaciones en la escuela y seguro que ahora sí vendré más seguido :-)
Ya antes había jugado Half-Life, un juego que causó gran fascinación y que de ahí salió como modificación el Counter Strike, padre de otros tantos juegos que le seguirían. Por lo general cuando escucho hablar muy bien de un juego, me parece a la mera hora que lo han sobrevalorado, pero esta ha sido una excepción; el Half-Life (y solo por mencionar otro, el Metal Gear Solid) es uno de los mejores videojuegos de acción que he conocido en mi vida. Es como el viejo Doom, pero más "nuevo" y con una historia más interesante a mi parecer. Tengo una copia del juego en CD, pero mi compita Bayo me roló una copia del juego en Steam para poder jugarlo en línea. A pesar de lo viejo del juego, sigue valiendo la pena por mucho.
Habrá que esperar a vacaciones para jugarlo un ratito, por ahora los trabajos y escuela de fin de semestre me absorben por completo.
Recomendable para quienes quieran pasar un rato por la carnicería virtual.
Sí, me sigo quejando de que el tiempo me sigue consumiendo cada vez más, pero como ayer domingo lo dediqué a descansar por completo, me la pasé por la tarde muy entretenido con un jueguito tipo scrabble que me encontré en Facebook.
Es de esos jueguitos de los que uno debe cuidarse porque pueden resultar adictivos; al final del día con cualquier palabra que se me viniera a la mente ya buscaba formar otras con las mismas letras, sin darme cuenta. Así que por ahora ya estuvo bueno de jueguitos y me voy a adelantar tareas.
Y por cierto, feliz día de la independencia a mis compatriotas ;)
En el post anterior mencioné mi vieja afición al Global Operations, un juego de estilo first person shooter que se ponía muy interesante en multiplayer por Internet. Como no pude echar a andar el otro jueguito, encontré este que está ya descontinuado (y por consiguiente, la empresa ya no provee servidores para jugar en línea). Pero por ahí mamá Wikipedia me mandó a un foro llamado The Lost Paradise en el que se juntó gente nostálgica adicta al juego y montaron servidores independientes. Uno adopta el rol de experto en explosivos, médico, francotirador o lo que a uno más le guste y así se arman unas sabrosas batallas campales. Como el juego es viejo, cualquier computadora más o menos reciente puede levantarlo... así que si se animan, nos echamos unas retas en un rato libre (aunque ahora procuro despegarme un tanto de los jueguitos para no descuidar la chamba).
No soy gamer ni nada por el estilo, bien es sabido que soy fan de los juegos viejos. Pero ahora el buen Bayo me regaló una copia de Day of Defeat Source, un juego de guerra tipo multiplayer como Counter Strike y que se ve bastante interesante (me recuerda cuando jugaba hace unos años uno muy parecido: Global Operations). Aún antes de esto revisé los requisitos mínimos del sistema para echar a andar el juego, y me encontré en el sitio oficial la siguiente información:
1.2 GHz Processor
256MB RAM
DirectX 7 capable graphics card
Windows 2000/XP/ME/98
Mouse
Keyboard
Internet Connection
Ok, todo lo cumple sin problemas mi computadora. Checando las especificaciones de mi tarjeta de video (que es el principal obstáculo cuando se trata de juegos relativamente nuevos) todo parece estar en orden. Pero oh sorpresa, que después de medio día de descargar el software además del ritual que es meterse y registrarse en los servidores de Steam, me aparece una ventanita advirtiendo que mi tarjeta no parece ser compatible (ver imagen) y me pregunta si deseo continuar. Aún bajando la calidad gráfica y haciendo maniobras diversas, el juego termina por congelarse con un pantallazo azul de XP de volcado de memoria ocasionando que mi computadora se muera por completo, justo en el momento en el que entro al servidor y comienzan a escucharse disparos y la mera acción, aún cuando con esta tarjeta gráfica he levantado juegos más nuevos y por consiguiente, más exigentes. ¿Para qué me dicen que sí puedo cuando no puedo? Me habría evitado la pena de bajar e instalar el programa, y mi camarada se habría ahorrado unos buenos centavos. O de plano deberían poner con letras chiquitas abajo de la página algo como: *Aplican restricciones, abstenerse tarjetas SiS.
Ahora tendré que ver cómo me las ingenio para que funcione, o esperar a que pueda adquirir una aceleradora mediocre.
Hace poquito que les traje el juego de The Incredible Machine, que como ya les conté en mi post anterior es un juego tipo puzzle en el que tenemos que crear máquinas fantásticas para lograr un objetivo. Ahora bien, cuando me encontré este juego lo descargué y me senté felizmente a jugarlo como en los viejos tiempos, y después de resolver unos 70 niveles me doy cuenta de que algo extraño sucede. Ese mismo juego del que les puse un link es el que estuve jugando estos días, pero vi que faltaban algunos elementos: en el que yo había jugado en mi niñez recuerdo claramente que habían cocodrilos, niños, cafeteras, bolas de billar, entre otras cosas... cosas que no aparecieron en este juego por ningún lado. También recordaba que el viejo juego tenía más niveles que el que encontré en Internet, así que decidí que mi juego estaba incompleto. Buscando por la red me encontré que The Even More Incredible Machine es como una expansión del original juego TIM. Esa expansión es la que yo jugaba, y como trae más niveles y objetos, está más interesante. Como verán en la imagen, en apariencia es idéntico al otro; solo que en esta imagen se ven todas las piezas nuevas que incluye el "Even More" y trae como 30 o 40 niveles más que su antecesor, lo que se traduce en más horas de divertida fundición de cerebros. Se lo pueden descargar haciendo clic aquí. Incluye el manual original en PDF; lo van a necesitar para entrar al juego cuando les pida como contraseña tres objetos que vienen en X página del manual.
¿Cuántos engranes, ventiladores y lámparas se necesitan para tronar un globo? En la imagen les muestro una máquina construida con ese único fin: reventar un globo. ¿Y cómo funciona?
Primero, la pelota de tenis enciende el ventilador y es empujada por el aire con el fin de golpear al ratón que hará girar los engranes y encender el generador que proporciona energía al motor para liberar al Jackbox. El payasito arrojará la bala de cañón para encender la lámpara y generar energía para encender el siguiente motor, que motiva a otro generador y enciende un ventilador para hacer girar un molino, que hará recorrer por la banda a una vela que se encendió con la luz y una lupa por la pelotita que comenzó todo. Una vez que la vela corra por la banda, encenderá el cohete y tronará nuestro preciado globo.
Estas máquinas de científico loco las podemos construir en The Incredible Machine, un juego tipo puzzle en la que nos proporcionan recursos con el fin de armar una máquina para cierto propósito. El juego data de 1992 aunque hay versiones nuevas y mejoradas, pero por ahora juego esta vieja que es para MS-DOS que es más sencilla en composición y no tan alocada como sus más nuevas facetas.
Como es abandonware, no hay problema si les pongo aquí el link para descargarlo. Aún corre en WinXP, aunque si lo quieren sonido y un poco más a la antigüita, prueben con DosBox.
Uno de los más grandes clásicos del Atari es el Centipede. Este juego me divertía en grande cuando era un mocoso (aunque aclaro, no soy contemporáneo del Atari pero me tocó jugarlo aún cuando ya estaba descontinuado). Había que dispararle a una especie de gusano que se dividía conforme lo atacabas, se defendía entre obstáculos y aparecían arañitas brincando por la pantalla haciendo tu tarea más difícil.
Ahora que viendo la imagen del cartucho, jamás me habría imaginado que el cuadrito que uno manipulaba se tratara de un enanito súperheroe o algo raro por el estilo. Un porro más para los desarrolladores de juegos de los años 70's.
Me encontré entre mis marcadores del Firefox estos pequeños juegos que alguna vez me pasó mi compadre Carlos (que de hecho creo que los había puesto también en su blog en aquella ocasión) y que me robaron minutos o incluso horas para lograr resolverlos. Son una especie de rompecabezas pequeños, pero muy curiosos y adictivos en los que debemos acomodar apropiadamente los elementos que tenemos a nuestra disposición para lograr el máximo desarrollo posible. La imagen es del primer rompecabezas ya resuelto, el Grow Cube ver.0. Hay otros más complicados, que requerirán de nuestro ingenio de una manera más exigente. Si no lo conocían, piquen en el enlace de arriba e intenten resolverlo.
Hace unos días que mi compadre Carlos me mandó a un artículo en un blog muy bueno, que relataba la verdadera historia de Pac-Man. Parece que nuestro héroe comepuntitos tiene sus porqués, una historia congruente y que parece más excitante que la idea de una bolita amarilla encerrada en un eterno laberinto. Ahora bien, de aquí nació la idea de hacer una serie de comparativas entre la imagen de los viejos juegos y lo que en realidad se buscaba representar en ellos. Las consolas de hoy en día se han vuelto aburridas en ese sentido; la imagen es completamente real y no dejan nada a la imaginación (y aquí entramos en nuestro papel de nostálgicos del Atari/NES).
Inauguramos esta serie a la que llamaremos La Realidad del Atari con uno de sus juegos más clásicos: Adventure (1978) donde manipulamos a una especie de duende (sí, el cuadrito es un duende, según la imagen) corriendo por laberintos y castillos, huyendo y peleando contra feroces dragones (el que parece un pato, en realidad es un dragón) con nuestra poderosa espada, representada con una flecha. Hay que encontrar el cáliz perdido y regresarlo al castillo dorado; en nuestro camino encontraremos llaves, una extraña ave que roba todo lo que se encuentra, entre otras cosas. Tan claro como el agua, ¿no?